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En nuestro sistema de representación de la voluntad popular -político y mediático- se están produciendo movimientos que recuerdan a los deslizamientos de las placas tectónicas, que generan brechas y terremotos. En concreto, el valor del periodismo como espacio de intermediación entre los ciudadanos y sus representantes –y de visibilización de acuerdos y desacuerdos–, queda en entredicho cuando los medios se distancian del interés público general. Esta brecha representativa ha ido creciendo y se empiezan a amontonar los casos de desconexión entre la voluntad popular “representada” en los medios, y la evidenciada luego en las urnas El cambio profundo en los consensos políticos hegemónicos durante décadas, y la consiguiente tendencia hacia la polarización debe entenderse como parte del mismo proceso de crisis del actual modelo de organización y representación social.

Si tomamos como ejemplos a países como España o Estados Unidos, observamos que su sistema de medios ha perdido notable credibilidad en las últimas décadas (ver Kovack y Rosenstiel (2003; Informes Digital News, 2016; y Valera, 2016). En el caso de Estados Unidos, el apoyo de los medios a Hillary Clinton –considerados como defensores del status quo– parece haber lastrado sus posibilidades electorales. Mientras que en el Reino Unido, la aversión de la mayor parte de los medios al Brexit no pudo pararlo. Se trata del país en el que el caso de las escuchas ilegales de “The News of the World” y su investigación parlamentaria han generado enorme atención y conciencia sobre la necesidad de orientar democráticamente el poder mediático. Por su parte, en España, un estudio reciente (Mateos y Lamuedra, 2016) reconoce una mayor y mejor demanda ciudadana de un periodismo de calidad tras las protestas de 2011, que dirigían sus reivindicaciones de cambio directamente hacia a la brecha política, mediática y sindical. En los tres países enumerados existen agentes sociales que luchan por la reforma del sistema mediático, con renovado impulso, como FAIR, Fairness and Acuracy in Reporting, The Media Reform Coalition, Foro de Asociaciones de Periodistas, REMC o Teledetodos; para los tres, la polarización política y mediática es un problema creciente, o con asiento tradicional.

La conciencia social, política, académica y periodística sobre el rol estratégico de los medios de comunicación en general y del periodismo en particular para con la democracia está ganando terreno en los últimos años. En tales procesos, se intensifica la labor de asociaciones o plataformas que se podrían denominar “Activistas por la Democratización de los Medios”, dado que solicitan una reforma del sistema de medios para que este sirva a los fines de la democracia. En este contexto, los medios públicos aparecen como variable fundamental como parte del problema y/o de la solución: por una parte constituyen un foco de atención de los activistas y, por otra, una potente herramienta para afrontar las contradicciones a las que se enfrentan nuestros sistemas políticos. Los países en los que el periodismo de servicio público está bien asentado hay una mejor cobertura de los asuntos de interés general y unos altos índices de participación electoral y política, así como una menor presencia del extremismo de derechas (Nielsen et al, 2016: 21-54) y, por tanto, de polarización social.

El siguiente CFP quisiera hacer un llamamiento a poner el foco sobre la relación que existe entre varios factores:

  • El estado actual de los medios de comunicación y la crisis de credibilidad/legitimidad que les afecta.
  • La relación de dichos medios con los cambios socio-políticos que están surgiendo a nivel internacional: el rechazo al estatus quo neoliberal, canalizado por protestas sociales desde 2011, y crecientemente por movimientos de regeneración en la izquierda y también de derecha xenófoba.
  • La relación entre: (a) brecha política, (b) mediática, y (c) la mayor conciencia ciudadana sobre el rol de los medios y (d) un activismo por la democratización de los medios
  • El modo en que estos factores de cambio están generando un sistema mediático más polarizado (Hallin y Mancini, 2004).
  • El rol de los medios públicos en generar, reparar o replantear la mencionada brecha entre representación política y representación mediática.

Resultarán de especial interés los siguientes temas en relación con el marco propuesto:

  • Discursos de ciudadanos y de profesionales de los medios de comunicación, especialmente de los públicos, sobre qué es y qué debe ser el periodismo, sobre su credibilidad y capacidad de incidencia en la democracia.
  • Rol, retos y casos de estudio de los “Activistas por la Democratización de los Medios”.
  • Rol, retos y casos de estudio medios públicos frente a la brecha representativa.
  • Elementos que permitan revisar las tesis de Hallin y Mancini sobre las características de los distintos sistemas mediáticos, y el lugar de los medios públicos en ello.
  • La relación de variables propias del ámbito periodístico como estructura de la propiedad, valores y rutinas periodísticas.
  • La noción de servicio público para el profesional periodístico en su formación, cultura laboral y marco institucional.
  • Incidencia del entorno digital sobre las demandas de cambio social, político o legislativo.
  • Origen -o diferentes orígenes- de los trasvases y fusiones entre los poderes político, económico y mediático.
  • El rol del periodismo de servicio público ante el creciente consumo informativo en redes sociales, con renovada relevancia tanto de los géneros documentales con enfoque periodístico o del videoactivismo como de la propagación de rumores y simulacros.
  • Evolución de la conciencia ciudadana sobre la necesidad del servicio público periodístico y de un diseño de medios orientado a la democracia: la influencia de la educomunicación.

Las comunicaciones seleccionadas podrán concurrir a la publicación de las mismas en el número monográfico de 2017 de IC, Revista Científica de Información y Comunicación. IC está indexada en SCOPUS y en Thomson Reuters “Emerging Sources Citation Index”. Si estás interesado en participar, envía un abstract con título, autor, 5 palabras clave, de no más de 700 palabras a: mlamuedra@us.es


Our system of representation of the popular will – political and media – is currently undergoing movements, recalling the shift of tectonic plates, which are generating earthquakes and rifts. Specifically, the value of journalism as a space for mediation between citizens and their representatives – and for highlighting agreements and disagreements – is called into question when the media distance themselves from the general public interest. This telling divide has grown wider, leading to a deluge of cases of disjunction between the popular will ‘represented’ in the media and that evinced afterwards in the ballot box. The profound changes in the political consensuses that have predominated for decades and the resulting tendency towards polarization ought to be understood as part of the very process of crisis of the current model of social organization and representation.

Taking countries like Spain and the USA as examples, it can be observed that the credibility of their media systems has plummeted over the last few decades (see Kovack & Rosenstiel, 2003; Informes Digital News, 2016; and Valera, 2016). In the case of the USA, the support that Hillary Clinton was lent by the media – regarded as the champions of the status quo – seems to have scuttled her election campaign. In the UK, a country in which the phone-hacking scandal involving The News of the World and the subsequent parliamentary investigation into the issue have raised public awareness about the need to democratize media power, the aversion shown by most of the media to Brexit was incapable of tipping the balance. As to Spain, a recent study (Mateos & Lamuedra, 2016) has revealed a greater and more qualified demand by citizens for quality journalism, who, after the 2011 protests, focused their demands for change directly on the political, media, and trade union divide. In the three aforementioned countries, there are social agents, such as Fairness and Accuracy in Reporting (FAIR), the Media Reform Coalition, Foro de Asociaciones de Periodistas, REMC, and Teledetodos, which have redoubled their efforts to reform the media system; in all three cases, political and media polarization is a burgeoning or deep-rooted problem.

Social, political, academic, and journalistic awareness of the strategic role played in democracy by the mass media, in general, and journalism, in particular, has been heightened over the past few years. In such processes, those associations or platforms that could be called ‘Activists for the Democratization of the Media’ have stepped up their efforts, calling for a reform of the media system in order that it may serve the purposes of democracy. In this context, the public media appear, as a fundamental variable, as part and parcel of the problem and/or solution: on the one hand, they are the focus of attention of activists; and, on the other, a powerful tool for dealing with the contradictions confronting our political systems. In those countries where public service journalism is well established current affairs receive better coverage, there are higher turnout rates at elections, and a greater involvement in politics, as well as a lesser degree of far-right extremism (Nielsen et al, 2016: 21-54) and, therefore, social polarization.

The aim of this CFP is to put the spotlight on the relationship existing between several factors:

  • The current state of affairs as regards the mass media and the credibility/legitimacy crisis affecting them.
  • The relationship between the mass media and the socio-political changes occurring on an international level: the rejection of the neoliberal status quo, channelled through social protests since 2011, and now increasing more through movements for regeneration emerging from the left and the xenophobic right.
  • The relationship between: the (a) political divide, (b) media divide, (c) enhanced public awareness of the mass media’s role, and (d) activism for media democratization of the media.
  • The way in which these factors of change are generating a more polarized media system (Hallin & Mancini, 2004).
  • The role played by public media companies in producing, bridging, or reformulating the aforementioned gap between political and media representation.

Within the proposed framework of this CFP, the following issues are of special interest:

  • The discourses of citizens and media professionals, above all those working in the public media sector, on what journalism is and should strive to be and on its credibility and capacity to influence democracy.
  • The role, challenges, and case studies of the ‘Activists for the Democratization of the Media’.
  • The role, challenges, and case studies of public media systems as regards the gap in representation.
  • Aspects that allow us to revise the theses of Hallin and Mancini on the characteristics of the different media systems and the place the public media ought to occupy within them.
  • The list of variables inherent to the mass media, such as their ownership structure, values, and work routines.
  • The notion of public service held by professional journalists in their training, work culture, and institutional framework.
  • The impact of the digital environment on the demand for social, political, and legislative change.
  • The origin – or origins – of the transfers and mergers between the political, economic, and media powers.
  • The role of public service journalism in the face of increasing information consumption on social networks, with the renewed relevance of both the documentary genres with a journalistic approach or video activism and the spreading of rumours and simulations.
  • The evolution of public awareness of the need for public service journalism and a democracy-centric media design: the influence of educommunication.

The authors of the selected papers will be invited to publish them in the 2017 monographic number of IC, Revista Científica de Información y Comunicación. IC is indexed in SCOPUS and in Thomson Reuters’ “Emerging Sources Citation Index”. If you would like to participate, please send a titled abstract (max. 700 words), with the name of the author and five keywords to: mlamuedra@us.es